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El kart fabricado por Monlau Repsol Technical School supera con nota su primer test

Después de varios meses de trabajo, los alumnos del Máster en Ingeniería de Competición han visto rodar el kart diseñado por ellos mismos como trabajo de final de curso. El joven Quique Bordas se encargó de pilotarlo en el Karting Club Vendrell. Ha sido posible gracias a la beca Repsol, impulsora principal del proyecto, y a diversos colaboradores principales y técnicos.

 

 

El kart diseñado por los estudiantes del Master en Ingeniería de Competición de Monlau Repsol Technical School como proyecto de final de curso ya es una realidad. El modelo, con chasis Monlau y motor Rotax Mini (destinado a pilotos de entre 7 y 11 años), ha dado sus primeras vueltas en el Karting Club Vendrell con el joven Quique Bordas al volante. Ha sido la culminación de un gran trabajo de equipo y muchas horas de dedicación hasta conseguir llevar el vehículo del ordenador a la pista.

 

 

El kart ha sido diseñado y fabricado bajo las directrices de 16 alumnos del Máster. Todo un reto que ha durado ocho meses. Lo primero fue realizar un estudio de mercado y establecer objetivos concretos compartidos con Seijo Kart, que cedió la homologación. A partir de ahí, se instrumentó la fabricación del chasis, la estructura principal y el resto de componentes hasta poder ensamblarlos, incluido el motor Rotax Mini cedido por Korridas. La culminación ha sido ponerlo sobre pista para ver la eficiencia del kart y comprobar cómo afectan los cambios de puesta a punto en el chasis, gracias a la adquisición de datos de AIM.

 

 

“Ha sido una experiencia única porque nos ha llevado a complementar la parte teórica y llevarla a la práctica sobre la pista. Nos ha hecho muchísima ilusión ya que un proyecto que has trabajado con mimo y esfuerzo se ha hecho por fin realidad, gracias al apoyo del fabricante del chasis Seijo y todos los colaboradores que nos han facilitado material y nos han aportado todo el conocimiento para poder crear un kart a la altura de la competencia”, reconocía Albert Sánchez, uno de los estudiantes del Máster en Ingeniería de Competición de Monlau Repsol Technical School.

Su compañero Jaime Herranz, añadía que “el kart ha superado nuestras expectativas iniciales, porque el objetivo era construirlo y hacer que rodase, pero a la hora de la verdad lo ha hecho a un nivel alto. Nos hace una gran ilusión ver por fin la culminación de tantos meses de esfuerzo y dedicación que nos han permitido aprender muchas cosas”.

 

 

El joven aunque experto piloto Quique Bordas daba fe de la competitividad del nuevo kart preparado para las categorías Alevín, Cadete y Mini y se mostraba orgulloso de haber sido el elegido para su estreno: “Me ha gustado mucho colaborar en esta experiencia y poder ayudar a los alumnos del Máster de Monlau Repsol Technical School a desarrollar su nuevo chasis. Me he divertido pilotando este nuevo kart”.

David Simón, director técnico del Departamento de Competición de Automovilismo de Monlau Repsol Technical School, se ha encargado de dirigir un proyecto que califica de “un reto apasionante”. Según él, la finalidad principal es “dotar a nuestros alumnos de herramientas, contactos y conocimientos para que puedan salir al mundo laboral, vinculado a la competición, conociendo todo tipo de proveedores y empresas del sector. También les transmitimos la premisa de hacer productos ya no sólo competitivos y eficientes sino teniendo en cuenta otros aspectos como el marketing o la visión comercial que debe ir detrás de cualquier producto vinculado al motorsport”.

 

 

“Después de verlo rodar sería un sueño tener una copa monomarca con nuestro propio chasis y motores Rotax, gestionada por Monlau Repsol Technical School. Ello nos permitiría cerrar el ciclo 360º formativo de nuestra escuela, ya que podríamos formar a jóvenes pilotos (comprendidos entre 6 y 8 años), mecánicos y también ingenieros”, sentencia un ilusionado David Simón.

La materialización del proyecto ha sido posible gracias a la beca Repsol, impulsora de la iniciativa de la fabricación del kart, así como del resto de colaboradores principales, como Galfer, suministrador de las pastillas de freno; AIM que se ha encargado de la adquisición de datos y Rotax, que ha aportado el motor Mini.

 

 

También hay que destacar la ayuda de los colaboradores técnicos Seijo Kart (fabricación y homologación), Kids to win (montaje del kart y asesoramiento), GoPro (cámaras subjetivas), AsorCad (escaneado de piezas), Karting Club Vendrell, Lucky Design (diseño), Recam Làser (corte y mecanización), Marc Gené Racing (ropa del piloto), Tillet (asiento) y Dovite (rotulación). A todos ellos, Monlau Repsol Technical School agradece enormemente su implicación.
 

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